



Son varias las causas que pueden provocar que la cara interna de los muslos presente flacidez: el propio paso del tiempo, una perdida de peso, la falta de ejercicio... Con frecuencia, la zona de aductores y abductores se descuelga y presenta acumulación de grasa que se puede corregir mediante cirugía.
Eliminando la grasa y piel sobrantes, se tensa la piel hacia arriba y se anclan los tejidos al músculo para que tarden en volver a descolgarse.
La cicatriz queda oculta entre los labios mayores y la ingle, justo por el surco inguinal.
