Laura Rojals
Googlehace 1 año
Me he hecho una higiene facial y me ha encantado. Han tenido en cuenta mi tipo de piel y me han adecuado el tratamiento. Lo recomiendo muchísimo!
A partir de: 1.200€

Duración de la cirugía:
30-60 minutos
Tiempo de recuperación:
3 a 5 días
Cirugía sin dolor:
Incluido
Anestesia:
Local o sedación
Hospitalización:
No necesita
Vida social:
en 1–2 días
La lobuloplastia es una cirugía sencilla con anestesia local que reconstruye lóbulos rasgados o alargados por pendientes pesados o dilatadores, dejando una mínima cicatriz oculta en el surco natural que devuelve simetría y frescura a las orejas sin que nadie note la intervención.
Tipos de aumento de lobuloplastia
Indicada para lóbulos rotos total o parcialmente por el uso de pendientes pesados o tirones accidentales.

Indicada para lóbulos demasiado grandes, largos o caídos, ya sea por envejecimiento o por dilataciones progresivas.

Indicada para lóbulos deformados por expansores, dilataciones o traumatismos.

La lobuloplastia es una cirugía menor que comienza con la aplicación de anestesia local para adormecer el lóbulo de la oreja, permitiendo al cirujano limpiar y refrescar los bordes del tejido rasgado o excesivamente estirado. Mediante pequeñas incisiones, se elimina la piel cicatrizada del orificio antiguo y se reconstruye la continuidad del lóbulo uniendo los bordes frescos con suturas internas y externas muy finas. El procedimiento, que suele durar unos 30 minutos por oreja, finaliza con la aplicación de un antiséptico y un vendaje pequeño, permitiendo al paciente regresar a su casa inmediatamente con un contorno auricular restaurado y firme.

Antes de la lobuloplastia, la valoración se realiza con el cirujano o cirujana que llevará a cabo la intervención. En esta consulta se analiza el estado del lóbulo (desgarro, dilatación o deformidad) para definir la técnica más adecuada y lograr un resultado natural. Para reservar la cita es necesario abonar previamente 80 €.

Antes de la cirugía de lobuloplastia, se realiza una planificación personalizada del procedimiento y se dan al paciente todas las indicaciones médicas necesarias para garantizar la máxima seguridad.

La intervención se realiza en un entorno quirúrgico controlado, con todas las garantías de seguridad y bajo la supervisión de un cirujano con amplia experiencia.

Tras la cirugía comienza un proceso de recuperación acompañado muy de cerca por nuestro equipo médico, con revisiones periódicas para asegurar una correcta evolución y un resultado estable, natural y duradero.


El precio orientativo de la lobuloplastia en el Instituto de Benito va desde los 1.200€, y puede variar en función de varios factores clínicos que determinan el coste final de la intervención.
La cirugía está recomendada para personas que desean:
El procedimiento permite reparar el lóbulo cuando se ha roto parcial o totalmente por el uso de pendientes pesados o por un tirón accidental, recuperando su forma natural.
La cirugía ayuda a reducir y rejuvenecer el lóbulo, devolviéndole proporción y armonía con el resto de la oreja.
La lobuloplastia permite reconstruir el lóbulo, cerrar orificios dilatados y restaurar una apariencia normal y estética.
Ideal para quienes desean una corrección sutil, respetando la forma natural de la oreja y priorizando la armonía y la discreción.
Más allá del aspecto estético, muchos pacientes buscan sentirse más seguros y cómodos con su imagen, especialmente al volver a usar pendientes.
La lobuloplastia puede formar parte de una cirugía reconstructiva, ayudando a restaurar la forma del lóbulo y la confianza del paciente.

El Instituto de Benito es un referente mundial en cirugía plástica, medicina estética y bienestar, con más de 40 años de experiencia y miles de pacientes satisfechos.
Nuestro equipo combina arte quirúrgico, precisión técnica y atención emocional, garantizando resultados naturales, seguros y en armonía con cada rostro.




Contamos con más de 40 años de experiencia en cirugía plástica y estética, con una destacada especialización en cirugía facial. A lo largo de nuestra trayectoria, hemos realizado más de 3.500 intervenciones faciales, consolidando un alto nivel de precisión, seguridad y resultados naturales.
Nuestra práctica está respaldada por la pertenencia a reconocidas sociedades científicas internacionales como la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética), ISAPS (International Society of Aesthetic Plastic Surgery) y SCCPRE( Sociedad Catalana de Cirugía Plástica Reparadora y Estética.), lo que garantiza una formación continua y la aplicación de las técnicas más avanzadas.
Ponemos especial énfasis en la armonía facial y la personalización de cada tratamiento, acompañando al paciente durante todo el proceso mediante un seguimiento postoperatorio completo para asegurar una recuperación óptima y resultados satisfactorios.
Unos lóbulos con forma natural, proporcionados y armónicos. El resultado final se aprecia una vez completada la cicatrización, generalmente en pocas semanas.
Las molestias suelen ser leves o muy moderadas y se controlan fácilmente con medicación. La mayoría de pacientes retoman su rutina habitual en 1 a 3 días.
Sí. Tras la correcta cicatrización, es posible volver a perforar el lóbulo siguiendo las indicaciones del especialista.
La lobuloplastia es una intervención segura cuando se realiza en centros especializados y por cirujanos acreditados, pero como toda cirugía, implica riesgos potenciales que deben conocerse con claridad.
En el Instituto de Benito, la seguridad es prioritaria y todos los procedimientos se realizan bajo estrictos protocolos médicos y de control, reduciendo las complicaciones al mínimo.
Los resultados de la lobuloplastia son permanentes, siempre que no vuelva a producirse un nuevo desgarro o traumatismo.
Ejercicio: después de 7–10 días (deporte intenso, 2–3 semanas). Sol o playa: tras 3–4 semanas, con protección solar adecuada sobre la cicatriz.
No. La cicatriz suele ser muy discreta y prácticamente imperceptible una vez finaliza el proceso de cicatrización.
Sí, puede combinarse con otros procedimientos de cirugía facial o estética, siempre bajo valoración médica personalizada.
Los cambios de peso no afectan al resultado de la lobuloplastia.
La mayoría de pacientes retoman su vida normal en 1 a 3 días, aunque la cicatrización completa se consolida en torno a las 3–4 semanas.
Valoración media: 4.8 / 5