
Dra. Cristina Cobaleda especialista en medicina estética
Médico estético
N.º de colegiación 51612
Doctora referente en hilos tensores
La doctora atiende en BarcelonaVer perfil médico
Los hilos tensores reposicionan el tejido para redefinir el óvalo facial en una sola sesión, con un efecto que es visible desde el primer momento pero temporal. En consulta valoramos si tu grado de flacidez responde a los hilos o requiere otra opción.
A partir de: 150 €

Duración del tratamiento:
Entre 45 y 60 minutos
Con ecografía NESAI® Derm
Incluida en Barcelona (bajo valoración del doctor)
Duración:
12 a 18 meses
Resultado visible:
Inmediato
Resultado final:
Entre 2 y 3 meses
El tratamiento con hilos tensores es un procedimiento médico-estético de rejuvenecimiento facial que permite tensar, reafirmar y redefinir el rostro sin necesidad de cirugía. Consiste en la colocación de unos hilos reabsorbibles bajo la piel que reposicionan los tejidos y proporcionan un efecto lifting inmediato, a la vez que estimulan de forma progresiva la producción natural de colágeno. El resultado es una mejora visible de la flacidez y del óvalo facial, con un aspecto natural, progresivo y armónico.
Tipos de hilos tensores, según lo que hacen
Son hilos finos, sin anclaje, que se colocan formando una malla. No traccionan: su efecto es mejorar la calidad de la piel estimulando la producción de colágeno, de modo que la piel gana firmeza y densidad de forma progresiva.
Se indican cuando lo que hay es pérdida de firmeza y calidad de piel, sin un descolgamiento que haya que reposicionar. Son reabsorbibles, habitualmente de polidioxanona (PDO).
Llevan pequeñas espículas o anclajes a lo largo del hilo, que agarran el tejido y permiten reposicionarlo hacia arriba. Son los que producen el efecto tensor visible desde el primer momento.
Se indican cuando hay descolgamiento que hay que reposicionar: óvalo facial, línea mandibular o mejilla. También son reabsorbibles, y el material y la longitud se eligen según la zona y el recorrido necesario.

El tratamiento con hilos tensores se realiza en consulta médica, es un procedimiento mínimamente invasivo y no requiere quirófano ni anestesia general. Se lleva a cabo bajo anestesia local y con todas las garantías médicas, permitiendo al paciente incorporarse a su vida normal prácticamente de inmediato.

Antes del tratamiento se realiza una valoración con el médico especialista que va a realizar el procedimiento, donde se estudia tu rostro, la calidad de la piel y los objetivos estéticos para diseñar un plan totalmente personalizado. Esta tiene un coste de 50 €, que se abonan al reservar y se descuentan del primer tratamiento.

Cuando el doctor lo considera necesario, se hace en Barcelona una ecografía NESAI Derm para conocer el estado de la piel antes de tratar: grosor de la dermis, densidad, colágeno, fibras y daño solar.

El día del procedimiento se prepara la piel y se marcan los vectores de tracción para colocar los hilos de forma estratégica y conseguir el mejor efecto lifting posible.

El especialista introduce los hilos bajo la piel mediante una técnica precisa y controlada. El procedimiento dura aproximadamente entre 45 y 60 minutos y el resultado es un efecto tensor inmediato, que además mejora progresivamente gracias a la estimulación de colágeno.

Desde el primer momento notarás tu rostro más firme y redefinido, y en las semanas siguientes la piel seguirá mejorando de forma progresiva, aportando un aspecto más joven, natural y fresco.


El precio del tratamiento con hilos tensores va de 150 € a 740 €, según el tipo de hilo y el número que se coloquen, por lo que no existe un coste único estándar. El tratamiento con hilos de arpón parte de 150 €; las pautas con hilos de mayor longitud llegan a 740 €. En Instituto de Benito, cada plan se diseña de forma individual según el grado de flacidez, la calidad de la piel, las zonas a tratar y los objetivos estéticos de cada paciente.
Tras una valoración médica personalizada, se establece un plan de tratamiento a medida con un presupuesto adaptado a tus necesidades, garantizando siempre resultados naturales, progresivos y seguros.
El tratamiento con hilos tensores está indicado para personas que presentan flacidez facial, pérdida de firmeza, descolgamiento de los tejidos o falta de definición del óvalo facial, y desean mejorar el aspecto del rostro sin recurrir a cirugía.
Está especialmente recomendado para:
El tratamiento ayuda a tensar la piel, reposicionar los tejidos y redefinir el contorno facial, logrando un aspecto más firme y rejuvenecido.
Ideal para prevenir y tratar la pérdida de firmeza en mejillas, pómulos, línea mandibular y cuello.
Perfecto para quienes desean una mejora visible sin pasar por quirófano, con un tratamiento mínimamente invasivo y recuperación rápida.
Los hilos tensores ofrecen un resultado progresivo y armónico, respetando la expresión y los rasgos del rostro.
Más allá del cambio estético, muchas personas buscan verse mejor, más frescas y más seguras con su imagen.
Los hilos pueden combinarse con otros procedimientos para mejorar y prolongar los resultados globales del rejuvenecimiento facial.
En el Instituto de Benito se hacen las tres cosas, así que la respuesta no depende de lo que haya en la consulta, sino de lo que muestra la exploración. La diferencia está en cuánta piel sobra y qué hay que hacer con ella.
Reposicionan el tejido tirando de él, con un efecto visible desde el primer momento. Se indican en flacidez leve o moderada, cuando el óvalo o la línea mandibular han perdido definición pero la piel conserva calidad. Son reabsorbibles, así que el efecto es temporal.
No tira del tejido: estimula colágeno en profundidad con ultrasonido focalizado, y la piel se tensa de forma progresiva durante los meses siguientes. Una sola sesión, sin agujas y sin recuperación. Es la opción cuando se busca mejorar la firmeza sin un cambio brusco, o cuando se quiere empezar por lo menos invasivo.
Es la cirugía: retira la piel que sobra y reposiciona los planos profundos. Es lo único que corrige un descolgamiento avanzado, y también lo único cuyo resultado dura años. Ningún tratamiento médico-estético lo sustituye: cuando la indicación es quirúrgica, se dice en consulta.
No son alternativas excluyentes. Es frecuente trabajar la calidad de la piel con un inductor de colágeno y, sobre eso, reposicionar con hilos. Lo que no tiene sentido es sustituir una cirugía indicada por una sucesión de tratamientos que no van a conseguir lo mismo.
Aunque los hilos tensores son un tratamiento mínimamente invasivo y con un perfil de seguridad favorable cuando están bien indicados, existen situaciones en las que están contraindicados o deben posponerse. En Instituto de Benito lo valoramos siempre durante la consulta médica previa, priorizando la seguridad y la calidad del resultado por encima de cualquier criterio estético. Una candidata adecuada no se define solo por el deseo de mejorar la flacidez o redefinir el contorno facial: también es fundamental valorar su estado de salud, la calidad de la piel, la estabilidad emocional y unas expectativas realistas sobre el alcance del tratamiento.
| Contraindicación | Motivo |
|---|---|
| Embarazo y lactancia | Se recomienda posponer cualquier tratamiento estético no imprescindible durante esta etapa. |
| Infecciones activas o enfermedades cutáneas en la zona | Puede aumentar el riesgo de complicaciones, inflamación o mala cicatrización. |
| Enfermedades autoinmunes no controladas | Pueden alterar la respuesta inflamatoria y la integración de los hilos. |
| Trastornos de coagulación o tratamiento anticoagulante | Incrementan el riesgo de hematomas y sangrado. |
| Flacidez severa | Los hilos tensores no sustituyen un lifting quirúrgico cuando existe exceso importante de piel. |
| Expectativas irreales | Es importante comprender que el resultado es sutil y natural, no comparable a una cirugía facial. |
| Tendencia a cicatrices hipertróficas o queloides | Puede aumentar el riesgo de alteraciones en la cicatrización. |
| Enfermedades sistémicas descompensadas | Diabetes no controlada, infecciones o patologías graves deben estabilizarse antes del tratamiento. |
| Rellenos permanentes en la zona a tratar | No se colocan hilos sobre material no reabsorbible: hay que saber qué hay y dónde antes de planificar el tratamiento. |
Hazlo realidad: Vuelve a verte como quieres

Los hilos tensores se colocan en consulta y permiten volver a la rutina el mismo día. Las molestias que aparecen después son habituales y temporales, pero conviene conocerlas: casi todas las llamadas del día siguiente son por cosas que estaban previstas.
El Instituto de Benito es un referente en tratamientos de medicina estética.
El equipo adapta cada tratamiento al paciente, con el objetivo de un resultado natural.

«Los hilos tensores permiten reposicionar los tejidos faciales y mejorar la firmeza de la piel sin recurrir a cirugía»

«Los hilos tensores combinan efecto lifting y bioestimulación»

«El uso de hilos tensores permite trabajar la flacidez desde una perspectiva mínimamente invasiva»


En el Instituto de Benito, la seguridad del paciente es siempre la máxima prioridad. Todos los tratamientos de medicina estética se realizan tras una valoración médica exhaustiva y con un seguimiento personalizado, lo que permite anticipar y controlar cualquier posible efecto o incidencia de forma temprana, con un abordaje seguro y responsable.
El equipo médico sigue protocolos clínicos definidos y planifica cada tratamiento caso por caso, incluidos los más complejos.
Un rostro más firme, redefinido y rejuvenecido, con un efecto lifting natural. El resultado es visible desde el primer momento y mejora progresivamente durante las siguientes semanas gracias a la estimulación de colágeno.
El tratamiento va de 150 € a 740 €, según el tipo de hilo y el número que se coloquen. El tratamiento con hilos de arpón parte de 150 €.
No hay un precio único porque la pauta se decide por zona y por el grado de flacidez: la valoración médica determina qué hilo corresponde y cuántos, y el presupuesto se confirma antes de la sesión.
El procedimiento es mínimamente invasivo y se realiza con anestesia local. Las molestias suelen ser leves o moderadas y desaparecen en pocos días.
El efecto puede durar entre 12 y 18 meses, dependiendo del tipo de piel, el envejecimiento del paciente y sus hábitos de vida. La estimulación de colágeno mejora la calidad de la piel a largo plazo.
Es un tratamiento seguro cuando se realiza por médicos especialistas y con materiales certificados. En Instituto de Benito, todos los procedimientos se realizan bajo estrictos protocolos médicos para minimizar cualquier riesgo.
Puede aparecer inflamación, enrojecimiento, pequeños hematomas o sensación de tirantez durante los primeros días. En algunos casos puede haber pequeñas irregularidades que se corrigen espontáneamente.
Infección, asimetrías temporales o desplazamiento de algún hilo, situaciones muy poco habituales cuando el tratamiento está bien indicado y correctamente realizado.
No. Los hilos están diseñados para integrarse en los tejidos y no se notan ni al tacto ni a la vista una vez pasado el periodo inicial de adaptación.
La mayoría de pacientes retoman su rutina habitual el mismo día o al día siguiente. Se recomienda evitar ejercicio intenso, calor o masajes faciales durante la primera semana.
El ejercicio intenso puede retomarse a partir de los 7-10 días y la exposición solar o calor intenso es mejor evitarla durante 2 semanas.
Sí. Los hilos tensores pueden combinarse con tratamientos como ácido hialurónico, inductores de colágeno, láser o radiofrecuencia para potenciar y prolongar los resultados, siempre bajo valoración médica.
Los cambios moderados de peso no suelen alterar significativamente el resultado, aunque mantener un peso estable ayuda a conservar mejor el efecto del tratamiento.
Valoración media: 4,8 / 5