
Eva Verdasco especialista en wellness y cabina
Especialista en wellness
Especialistas en cabina que trabajan coordinados con el equipo médico del centro.
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El Kobido es una técnica facial japonesa de masaje manual profundo que trabaja músculo y tejido para mejorar la firmeza y el aspecto de la piel, sin aparatología ni inyecciones. En el Instituto de Benito lo realizamos dentro de un centro médico, en Barcelona.
Precio: 70 €

Duración del tratamiento:
30 minutos
Técnica:
Manual, sin agujas ni aparatología
Frecuencia recomendada:
Cada 2 o 3 semanas
El masaje Kobido es una técnica facial japonesa con más de 500 años de historia. Combina movimientos manuales rápidos y profundos que actúan sobre la piel, la musculatura facial, la circulación sanguínea y el sistema linfático.
El término Kobido (古美道) significa literalmente: «antiguo camino de la belleza»
A diferencia de otros masajes faciales más superficiales, el Kobido trabaja con diferentes ritmos e intensidades, tonifica los músculos y devuelve la luminosidad a la piel.
¿Para qué sirve el masaje Kobido?




En nuestro centro IdB, el masaje Kobido tiene un precio de 70 € por sesión.
Ofrecemos un tratamiento completo de lifting facial japonés, realizado con técnicas manuales especializadas para mejorar la firmeza, la luminosidad y el aspecto de la piel desde la primera sesión.
Puedes reservar tu sesión para disfrutarlo tú mismo o elegir la opción de tarjeta regalo, ideal para sorprender con una experiencia de bienestar y cuidado facial en Barcelona.
El masaje Kobido es un tratamiento facial natural que trabaja en profundidad la musculatura del rostro, estimulando la circulación. Gracias a su técnica manual, es una opción eficaz para mejorar la firmeza de la piel, suavizar líneas de expresión y aportar luminosidad
La estimulación muscular ayuda a suavizar signos de envejecimiento y a prevenir su aparición.
Activa la circulación sanguínea, aportando un efecto «buena cara» inmediato.
Las maniobras liberan tensiones, especialmente en zonas como mandíbula, frente y cuello.
Cada sesión se adapta al tipo de piel y necesidades específicas, sin aparatología.

Las sesiones las realizan las especialistas en wellness del Instituto de Benito. Antes de empezar valoran el tipo de piel y el estado de la musculatura facial para ajustar la intensidad de las maniobras a cada caso.

«Para mí, el Kobido es arquitectura manual»

«Mi enfoque es el equilibrio»
La sesión dura 30 minutos y empieza con una limpieza de la piel. Después vienen las maniobras del Kobido, que alternan movimientos rápidos y superficiales con presiones más profundas sobre la musculatura. Se trabaja la frente, el contorno de ojos, los pómulos, la mandíbula, el cuello y el escote.
No se usan agujas ni aparatología, solo las manos. Al terminar puedes maquillarte y volver a tu rutina sin esperar.
Desde la primera sesión se aprecia una mejora en la luminosidad y firmeza de la piel. Sin embargo, para resultados más duraderos, se recomienda un tratamiento continuado de varias sesiones.
La duración habitual es de 30 minutos, tiempo suficiente para trabajar en profundidad la musculatura facial y obtener un efecto lifting natural.
No, el masaje Kobido no es doloroso. Se trata de una técnica manual con diferentes intensidades, pero siempre adaptada a cada persona para que resulte eficaz y agradable.
Para mantenimiento, se recomienda una sesión cada 2 o 3 semanas. En tratamientos más intensivos, puede realizarse con mayor frecuencia al inicio.
Sí, no se recomienda en casos de infecciones cutáneas activas, heridas abiertas, problemas dermatológicos severos, pieles sensibles o después de ciertos tratamientos médicos recientes. Siempre es aconsejable consultar previamente.
Sí, en nuestro centro IdB puedes comprar una tarjeta regalo de masaje Kobido, ideal para sorprender con una experiencia de bienestar y cuidado facial.
El masaje Kobido es apto para la mayoría de tipos de piel, respetando las contraindicaciones, ya que se adapta de forma personalizada a cada caso, tanto en pieles jóvenes como maduras.
Un masaje facial convencional trabaja sobre todo la piel y busca relajar. El Kobido trabaja además la musculatura de la cara, con maniobras rápidas y cambios de ritmo e intensidad. El objetivo no se queda en relajar. Busca tonificar el músculo y activar la circulación.
Porque el Kobido nació en Japón y su efecto tensor recuerda al de un lifting, pero sin cirugía. No sustituye a un lifting quirúrgico. El resultado es más sutil y hay que mantenerlo con sesiones periódicas.
La luminosidad y la sensación de descongestión se ven el mismo día y suelen mantenerse entre una y dos semanas. Para que el cambio en la firmeza se sostenga hace falta continuidad, con una sesión cada dos o tres semanas.
Sí, pero conviene esperar. Tras una infiltración de toxina botulínica o de ácido hialurónico se recomienda dejar pasar al menos dos semanas antes de la sesión, para no desplazar el producto. Avísanos si te has tratado hace poco.
No hace falta. La sesión empieza con una limpieza de la piel, así que si vienes maquillada se retira antes de empezar.
Valoración media: 4,8 / 5