| Embarazo en curso o lactancia activa | Los cambios hormonales y anatómicos del embarazo y la lactancia alteran los tejidos y aumentan el riesgo de complicaciones. Se recomienda esperar al menos 6 meses tras finalizar la lactancia y recuperar la estabilidad corporal. |
| Embarazo planificado a corto plazo | Aunque no constituye una contraindicación absoluta, un nuevo embarazo puede modificar nuevamente el abdomen y las mamas, comprometiendo el resultado estético obtenido. Se aconseja realizar la cirugía una vez completado el proyecto de maternidad. |
| Peso corporal inestable o pérdida de peso en curso | Oscilaciones importantes de peso pueden afectar al resultado de la cirugía. Se recomienda mantener un peso estable durante al menos 6 meses antes de la intervención. |
| Obesidad importante o índice de masa corporal elevado | Un IMC elevado incrementa el riesgo anestésico, de trombosis, infecciones, problemas de cicatrización y complicaciones generales. Puede ser aconsejable alcanzar un peso más saludable antes de la cirugía. |
| Enfermedades sistémicas descompensadas | Diabetes mal controlada, hipertensión no controlada, insuficiencia cardíaca, enfermedad pulmonar grave u otras patologías aumentan el riesgo quirúrgico y deben estabilizarse previamente. |
| Infección activa, local o sistémica | Cualquier proceso infeccioso incrementa el riesgo de infección de las heridas, seromas y mala cicatrización. La cirugía debe posponerse hasta su resolución completa. |
| Trastornos graves de la coagulación | Elevan el riesgo de sangrado intraoperatorio, hematomas y complicaciones postoperatorias. Requieren valoración hematológica específica. |
| Tratamiento con anticoagulantes o antiagregantes | No supone una contraindicación absoluta, pero requiere ajuste o suspensión temporal, siempre bajo supervisión del médico responsable y coordinación con el equipo quirúrgico. |
| Tabaquismo activo | La nicotina disminuye el aporte sanguíneo a los tejidos y aumenta significativamente el riesgo de necrosis cutánea, dehiscencia de heridas, infección y retraso en la cicatrización. Se recomienda abandonar el tabaco al menos 4 semanas antes y 4 semanas después de la cirugía. |
| Enfermedades autoinmunes activas | Patologías como lupus, artritis reumatoide o esclerodermia pueden afectar la cicatrización y la respuesta inflamatoria. La indicación debe individualizarse junto con el especialista correspondiente. |
| Trastorno dismórfico corporal o expectativas no realistas | Cuando la motivación responde a una alteración de la imagen corporal o a expectativas imposibles de alcanzar, la cirugía no resolverá la insatisfacción. Estos casos requieren valoración psicológica previa. |
| Estado psicológico inestable o trastornos psiquiátricos no controlados | La recuperación y la satisfacción con el resultado dependen también de una adecuada estabilidad emocional. Es recomendable estabilizar la situación clínica antes de plantear una cirugía estética. |
| Consumo activo de drogas o alcoholismo no controlado | Estas circunstancias aumentan el riesgo anestésico, dificultan la recuperación y pueden comprometer el cumplimiento de los cuidados postoperatorios. |
| Cirugías recientes o complicaciones quirúrgicas no resueltas | La presencia de infecciones, seromas, hematomas o problemas de cicatrización derivados de una cirugía previa obliga a esperar su completa resolución antes de una nueva intervención. |
| Hernias abdominales complejas o patologías de la pared abdominal sin estudiar | Deben ser evaluadas previamente para planificar el tratamiento adecuado y determinar si pueden corregirse durante la intervención o requieren una estrategia diferente. |
| Alto riesgo tromboembólico | Antecedentes personales de trombosis venosa profunda, embolia pulmonar o trastornos de la coagulación requieren una evaluación individualizada, ya que el Mommy Makeover suele implicar tiempos quirúrgicos más prolongados. |
| Incapacidad para cumplir el postoperatorio | La recuperación exige reposo relativo, uso de prendas compresivas, limitación de esfuerzos y revisiones médicas. Cuando no es posible garantizar estos cuidados, la cirugía debe reconsiderarse. |