
Dr. David Neagu, especialista en facial y maxilofacial
Cirujano especialista en facial y maxilofacial
N.º de colegiación 58693
Doctor referente en Deep Plane Facelift y miembro de la SECPRE.
El doctor atiende en BarcelonaVer perfil médico
El deep plane actúa liberando los ligamentos de retención y reposicionando el tejido en profundidad, no solo tensando la piel, lo que permite un resultado más natural y duradero. No todos los rostros lo necesitan, y en consulta valoramos si es tu caso o si otra técnica se ajusta mejor.
A partir de: 12.000 €

Duración de la cirugía:
5-7 horas
Tiempo de recuperación:
Entre 2 y 4 semanas
Protocolo Synapta®:
Incluido
Anestesia:
General
Hospitalización:
Requiere 1 noche
Vida social:
Entre 10 y 15 días
Recuperación definitiva:
4 a 6 meses
El Deep Plane Facelift es una técnica de lifting facial que trabaja en los planos profundos del rostro. No se limita a tensar la piel: reposiciona músculos, ligamentos y compartimentos grasos como una sola unidad.
Este enfoque permite elevar las mejillas, suavizar los surcos nasogenianos, redefinir el contorno facial y mejorar la flacidez del cuello, logrando un rejuvenecimiento integral sin alterar la expresión natural del rostro.
El resultado es un aspecto más joven, fresco y armónico, sin el efecto artificial de «rostro estirado», ya que los tejidos se recolocan desde su estructura real de soporte.
Ninguna técnica de lifting es mejor para todo el mundo. La indicación depende de la anatomía y de los tejidos de cada paciente, y el cirujano elige la que corresponde a cada caso.
Tipos de deep plane facelift
Actúa de forma integral sobre rostro y cuello, reposicionando los planos profundos de arriba abajo. Es el abordaje indicado cuando existe envejecimiento global con flacidez en mejillas, surcos marcados, pérdida del óvalo y descolgamiento cervical.

Cuando el envejecimiento se concentra en pómulos y mejillas, el lifting del tercio medio (Mid-Face Lift) eleva esos tejidos sin actuar sobre el cuello.

Cuando la flacidez se concentra en el cuello y la línea mandibular, el lifting de cuello trata esa zona de forma específica, solo o combinado con el Deep Plane Facelift.

El Deep Plane Facelift trabaja por debajo del SMAS, la capa músculo-aponeurótica del rostro. El cirujano libera los ligamentos que retienen los tejidos descendidos y recoloca en bloque la piel, el SMAS y la grasa de las mejillas, sin tensar la piel por separado.
Así se eleva el tercio medio, se define la línea mandibular y se mejora el cuello, con una tensión que recae en los planos profundos y no en la piel. La intervención se realiza en quirófano, bajo anestesia general y con monitorización continua.

La primera visita se realiza directamente con el cirujano especialista que llevará a cabo tu intervención, quien evaluará tu caso, resolverá tus dudas y diseñará un plan quirúrgico personalizado. Para reservar la cita se debe abonar previamente 80 €. Si no puedes desplazarte, la primera visita también puede hacerse por videollamada con el cirujano que te operaría: cuesta 50 €, que se descuentan si decides operarte.

De forma opcional, puede realizarse un estudio ecográfico complementario con NESAI®, que permite optimizar la planificación quirúrgica y añade un nivel extra de seguridad y precisión al procedimiento. Disponible por 90 €.

Antes de la intervención se realiza una preparación médica completa, incluyendo revisión de pruebas, planificación técnica y pautas personalizadas para garantizar que la cirugía se realice en condiciones óptimas.

La cirugía se realiza en quirófanos acreditados, a cargo del equipo de cirugía facial del Instituto, especializado en técnicas de lifting de plano profundo.

En Barcelona aplicamos el protocolo Synapta® para que el postoperatorio sea más llevadero.
Durante todo el proceso, el paciente está acompañado y supervisado por nuestro equipo médico, con controles periódicos para asegurar una evolución correcta y un resultado óptimo.

Tras la cirugía comienza un proceso de recuperación acompañado muy de cerca por nuestro equipo médico, con revisiones periódicas para asegurar una correcta evolución y un resultado estable, natural y duradero.


Como orientación, el resultado de un lifting deep plane se mantiene entre 5 y 8 años. Es una media: en cada paciente puede ser más o menos.
La duración no depende de la técnica. Deep plane, high SMAS, plicatura o MACS lift trabajan los tejidos profundos de forma distinta, pero ninguna dura más que otra por sí misma. Lo que marca la diferencia es la calidad de la piel y de los tejidos, la genética y la evolución de cada persona.
Existe un estudio publicado, con 10 años de seguimiento, que compara varias técnicas de lifting facial. Su conclusión: a partir de los 5 años conviene un pequeño mantenimiento, sea cual sea la técnica empleada.
Por eso la técnica se elige según lo que necesita cada rostro, no según cuánto dura.
«Una llave no abre todos los candados. Hay casos en los que hace falta una técnica y casos en los que hace falta otra».
Dr. Javier de Benito
¿Quieres hacerte un Deep Plane Facelift?
El deep plane facelift en Instituto de Benito parte desde 12.000 €, variando según la extensión de la cirugía, la técnica empleada, el tiempo de intervención y las pruebas y seguimiento incluidos, adaptándose a cada paciente.
Puedes financiar esta intervención a 0 % de intereses. Consulta las opciones en nuestra página de financiación.
*Precios vigentes en 2026. El precio exacto se da después de la visita, con la valoración del cirujano.
La cirugía está recomendada en los siguientes casos:
El Deep Plane Facelift permite reposicionar las estructuras profundas del rostro, recuperando firmeza y definición.
Esta técnica redefine el contorno mandibular y las mejillas, devolviendo estructura y juventud al rostro.
Al actuar en planos profundos, el procedimiento suaviza los surcos sin depender de la tensión de la piel.
El Deep Plane Facelift rejuvenece el rostro de forma integral, manteniendo la expresión natural.
Más allá del cambio estético, muchos pacientes buscan verse mejor, más jóvenes y sentirse más seguros y cómodos con su apariencia.
Es la técnica ideal para quienes desean un rejuvenecimiento potente, estable en el tiempo y sin efecto artificial.
El lifting profundo actúa en los planos profundos del rostro, reposicionando las estructuras reales de soporte en lugar de tensar solo la piel. Eso no la convierte en la mejor técnica para todos los casos: el cirujano elige la más adecuada para cada paciente.
Cualquier lifting de cara y cuello busca lo mismo: recolocar los tejidos profundos, redistribuir la piel y retirar la que sobra, casi sin tracción. El deep plane se utiliza más en rostros con líneas de marioneta marcadas, mucho descolgamiento y surcos nasolabiales muy profundos. En pacientes más jóvenes, con una pérdida leve de definición mandibular, un high SMAS, una plicatura o un MACS lift también lo resuelven. La técnica la elige el cirujano según lo que presenta cada paciente.
Aunque el Deep Plane Facelift es una técnica consolidada de rejuvenecimiento facial, no todos los pacientes son candidatos adecuados. En Instituto de Benito, la indicación quirúrgica se basa siempre en criterios médicos y de seguridad, por encima de cualquier consideración estética. Una buena candidata o candidato no se define únicamente por su deseo de rejuvenecer el rostro, sino por su estado de salud general, su estabilidad emocional y unas expectativas realistas sobre el resultado.
| Contraindicación | Motivo |
|---|---|
| Infección activa, local o sistémica | Cualquier proceso infeccioso aumenta el riesgo de complicaciones, mala cicatrización e infección de los tejidos intervenidos. La cirugía debe posponerse hasta su resolución completa. |
| Enfermedades sistémicas descompensadas | Patologías como diabetes mal controlada, insuficiencia cardíaca, enfermedad pulmonar grave o hipertensión no controlada incrementan el riesgo anestésico y quirúrgico. Deben estabilizarse antes de plantear la intervención. |
| Trastornos graves de la coagulación | Aumentan el riesgo de hematomas, sangrado intraoperatorio y complicaciones postoperatorias, una de las principales preocupaciones en la cirugía de rejuvenecimiento facial. Requieren valoración hematológica previa. |
| Tratamiento con anticoagulantes o antiagregantes | No constituye una contraindicación absoluta, pero exige una planificación específica y, cuando sea posible, una suspensión o ajuste temporal coordinado con el médico responsable. |
| Tabaquismo activo | La nicotina reduce el flujo sanguíneo cutáneo y aumenta significativamente el riesgo de necrosis de la piel, retraso en la cicatrización, dehiscencia de heridas e infección. Se recomienda abandonar el tabaco al menos 4 semanas antes y 4 semanas después de la cirugía. |
| Enfermedades vasculares o alteraciones importantes de la microcirculación | La irrigación cutánea es esencial para una correcta cicatrización. Patologías que comprometen el flujo sanguíneo incrementan el riesgo de complicaciones y requieren valoración individualizada. |
| Enfermedades autoinmunes activas | Patologías como lupus, esclerodermia o determinadas vasculitis pueden afectar la cicatrización y la respuesta inflamatoria. La indicación debe individualizarse junto con el especialista correspondiente. |
| Trastorno dismórfico corporal o expectativas no realistas | Cuando la motivación para operarse responde a una alteración de la percepción de la imagen corporal o a expectativas imposibles de alcanzar, la cirugía no resolverá la insatisfacción. Estos pacientes requieren valoración psicológica previa. |
| Estado psicológico inestable o trastornos psiquiátricos no controlados | La recuperación y la satisfacción con el resultado dependen también de una adecuada estabilidad emocional. Es recomendable estabilizar la situación clínica antes de plantear una intervención estética. |
| Embarazo o lactancia | Aunque el Deep Plane Facelift es una cirugía facial, el embarazo y la lactancia implican cambios fisiológicos y un contexto anestésico en el que una cirugía estética electiva debe posponerse. |
| Consumo activo de drogas o alcoholismo no controlado | Estas situaciones aumentan el riesgo anestésico, dificultan la recuperación y pueden comprometer el cumplimiento de los cuidados postoperatorios. |
| Cirugía facial reciente o complicaciones previas no resueltas | La presencia de hematomas, infección, cicatrización inadecuada o alteraciones de los tejidos tras una cirugía previa obliga a esperar su resolución antes de una nueva intervención. |
| Hipertensión arterial no controlada | Constituye un factor de riesgo importante para el desarrollo de hematomas postoperatorios, una de las complicaciones más relevantes del lifting facial. Debe controlarse adecuadamente antes de la cirugía. |
| Enfermedades dermatológicas activas en la zona quirúrgica | Dermatitis, infecciones cutáneas o procesos inflamatorios faciales deben tratarse previamente para minimizar el riesgo de complicaciones en la cicatrización. |
| Edad biológica o fragilidad que aumente el riesgo quirúrgico | La edad cronológica no es una contraindicación por sí misma, pero pacientes con fragilidad importante o múltiples comorbilidades pueden no ser candidatos adecuados tras la valoración anestésica y médica. |
| Incapacidad para cumplir el postoperatorio | El éxito del Deep Plane Facelift depende también del cumplimiento de las recomendaciones médicas, revisiones y cuidados posteriores. Cuando esto no puede garantizarse, la cirugía debe reconsiderarse. |
Una de las razones por las que el Deep Plane Facelift se ha consolidado como técnica de rejuvenecimiento facial es que, cuando está correctamente indicado y realizado por cirujanos con experiencia, presenta un perfil de seguridad bien establecido. Sin embargo, como cualquier intervención quirúrgica, no está exento de riesgos.
En Instituto de Benito, la seguridad del paciente constituye la prioridad absoluta. La cirugía se realiza en quirófano homologado, bajo anestesia administrada y monitorizada por un anestesiólogo, siguiendo protocolos estrictos de asepsia, control del sangrado y seguimiento postoperatorio.
Si tras la intervención aparece un aumento brusco del volumen de una hemicara o del cuello, dolor intenso que no mejora con la medicación pautada, sangrado persistente, fiebre superior a 38 °C, enrojecimiento progresivo, secreción por la herida, dificultad respiratoria o cualquier alteración importante de la movilidad facial, debes contactar de inmediato con la clínica o acudir al servicio de urgencias más cercano. La mayoría de las complicaciones graves pueden tratarse de forma eficaz cuando se detectan precozmente.
Estas manifestaciones forman parte del proceso normal de recuperación y no deben considerarse complicaciones:
Existen determinadas incidencias que, aunque poco habituales y generalmente manejables, conviene conocer antes de la intervención:
La mayoría de estas situaciones pueden controlarse mediante revisiones periódicas y tratamiento conservador, siendo poco frecuente la necesidad de una reintervención.
Aunque su incidencia es baja, todo paciente debe conocer las posibles complicaciones antes de someterse a un Deep Plane Facelift:
El Instituto de Benito realiza el Deep Plane Facelift en Barcelona, con más de 40 años de experiencia y miles de pacientes satisfechos.
Nuestro equipo combina arte quirúrgico, máxima precisión técnica y atención emocional, contribuyendo a resultados naturales, seguros y en perfecta armonía con cada rostro.


«Una llave no abre todos los candados»
En Instituto de Benito contamos con más de 40 años de experiencia en cirugía plástica y estética facial, con una destacada especialización en cirugía facial. A lo largo de nuestra trayectoria, hemos realizado más de 7.000 cirugías faciales, consolidando un alto nivel de precisión, seguridad y resultados naturales.
Ponemos especial énfasis en la armonía facial y la personalización de cada tratamiento, acompañando al paciente durante todo el proceso mediante un seguimiento postoperatorio completo para asegurar una recuperación óptima y resultados satisfactorios.
El primer paso no es la cirugía: es una valoración con el cirujano o la cirujana que realizaría tu intervención. Estudiará tu caso, resolverá tus dudas y, después de la visita, te dará el precio exacto.
La primera visita tiene un coste de 80 € que se descuenta del importe de la cirugía si decides operarte con nosotros. También puedes llamarnos.
El Deep Plane Facelift trabaja por debajo del SMAS, la capa músculo-aponeurótica del rostro. El cirujano libera los ligamentos que retienen los tejidos descendidos y recoloca en bloque la piel, el SMAS y la grasa de las mejillas, sin tensar la piel por separado.
Así se eleva el tercio medio, se define la línea mandibular y se mejora el cuello, con una tensión que recae en los planos profundos y no en la piel. La intervención se realiza en quirófano, bajo anestesia general y con monitorización continua.
El deep plane facelift en Instituto de Benito parte desde 12.000 €, variando según la extensión de la cirugía, la técnica empleada, el tiempo de intervención y las pruebas y seguimiento incluidos, adaptándose a cada paciente.
El precio exacto se da después de la primera visita, con la valoración del cirujano.
Como orientación, entre 5 y 8 años, dependiendo de cada caso.
Las cicatrices del lifting facial deep plane suelen quedar bastante escondidas alrededor de las orejas y dentro de la línea del pelo, por lo que no se ven.
Un rejuvenecimiento facial profundo, natural y armónico, con un contorno más definido, mejillas elevadas y un aspecto más joven sin cambiar tu expresión. El cambio se aprecia de forma progresiva. Como orientación, el aspecto es ya visible para los demás alrededor del mes o mes y medio, y la recuperación definitiva llega entre los 4 y los 6 meses.
Las molestias suelen ser moderadas y se controlan eficazmente con medicación y con los protocolos avanzados de recuperación. La mayoría de pacientes retoma una vida social tranquila entre los 10 y los 15 días.
No. El Deep Plane Facelift está diseñado para rejuvenecer sin alterar la expresión ni los rasgos, evitando el aspecto artificial o «estirado».
El lifting profundo es una intervención segura cuando se realiza en centros especializados y por cirujanos expertos, pero como toda cirugía, implica riesgos potenciales que deben conocerse.
En el Instituto de Benito, la seguridad es prioritaria y todos los procedimientos se realizan bajo estrictos protocolos médicos y de control, minimizando las complicaciones.
Como orientación, entre 5 y 8 años. La duración no depende de la técnica empleada, sino de la calidad de los tejidos, la genética y la evolución de cada paciente. A partir de los 5 años suele convenir un pequeño mantenimiento.
Ejercicio: después de 4–6 semanas. Sol o playa: tras 6–8 semanas, siempre con protección solar alta.
Sí. Puede combinarse con blefaroplastia, lipofilling facial, mentoplastia u otros tratamientos de rejuvenecimiento, siempre bajo valoración médica personalizada.
Los cambios moderados de peso no suelen alterar de forma significativa el resultado, aunque mantener un peso estable ayuda a conservarlo mejor en el tiempo.
La mayoría de pacientes retoma su vida social entre los 10 y los 15 días. Como orientación, la recuperación definitiva llega entre los 4 y los 6 meses.
Revisión médica

Valoración media: 4,8 / 5