
Dr. Orestes Fernández especialista en contorno corporal
Cirujano especialista en corporal
N.º de colegiación 4304469
Doctor referente en vaginoplastia.
El doctor atiende en BarcelonaVer perfil médico
La vaginoplastia corrige la laxitud vaginal que puede aparecer tras el parto o con los años, mejorando el tono y la funcionalidad de la zona. Consulta discreta y valoración por cirujanos especializados.
A partir de: 4.500 €

Duración de la cirugía:
Entre 1,5 y 3 horas
Tiempo de recuperación:
Entre 6 y 8 semanas
Relaciones sexuales:
A partir de las 6-8 semanas
Anestesia:
General
Hospitalización:
Normalmente no
Vida social:
7 a 10 días
La vaginoplastia es una cirugía íntima que estrecha el canal vaginal y repara la musculatura del suelo pélvico cuando esta ha perdido tono, habitualmente tras uno o varios partos o por el paso del tiempo. Se realiza en quirófano, por vía interna y sin cicatrices visibles, con el objetivo de recuperar la firmeza y la funcionalidad de la zona.
A diferencia de la ninfoplastia, que actúa sobre los labios menores y tiene un componente principalmente estético, la vaginoplastia trabaja sobre la estructura interna. Por eso su indicación no es solo estética: muchas pacientes acuden por molestias funcionales como sensación de laxitud, pérdida de sensibilidad durante las relaciones o incomodidad al realizar determinadas actividades.
Tipos de Vaginoplastia
Es la técnica más habitual. Consiste en reducir el diámetro del canal vaginal y reforzar la musculatura del suelo pélvico, mejorando la firmeza, el tono y la función vaginal. Está indicada en casos de laxitud tras partos o envejecimiento.

Indicada cuando existe una alteración anatómica o funcional más marcada, ya sea por partos traumáticos, cirugías previas o problemas del suelo pélvico. Su objetivo es restaurar la anatomía, la función y el soporte interno.

Combina el estrechamiento vaginal con otros procedimientos complementarios (perineoplastia, ninfoplastia u otras técnicas íntimas) para lograr un resultado más completo, armónico y funcional, tanto a nivel interno como externo.

Durante la cirugía, el especialista realiza una pequeña incisión en la pared vaginal para reposicionar y tensar los músculos relajados. En este proceso también se elimina el exceso de tejido vaginal, permitiendo recuperar la firmeza y la funcionalidad de la zona. La intervención finaliza con suturas reabsorbibles, que no necesitan ser retiradas, favoreciendo una recuperación cómoda y progresiva. El resultado es un canal vaginal más firme, con mayor capacidad de contracción y una mejora tanto funcional como en el bienestar íntimo.
El proceso incluye:

La primera consulta se realiza con el cirujano/a que llevará a cabo la intervención, quien evalúa el grado de laxitud vaginal, la anatomía de la zona íntima y las necesidades funcionales y estéticas de la paciente. En esta visita se resuelven todas las dudas y se define un plan quirúrgico totalmente personalizado y tiene un coste de 80 €. Si no puedes desplazarte, la primera visita también puede hacerse por videollamada con el cirujano que te operaría: cuesta 50 €, que se descuentan si decides operarte.

Antes de la cirugía recibirás indicaciones claras sobre medicación, higiene íntima, hábitos y cuidados previos para llegar a la intervención en las mejores condiciones de seguridad.

La vaginoplastia se realiza por un especialista en cirugía íntima femenina, reforzando la musculatura y estrechando el canal vaginal mediante técnicas de alta precisión, respetando siempre los tejidos y la anatomía natural.

Se realizan revisiones postoperatorias periódicas para controlar la correcta evolución. El resultado mejora progresivamente a medida que baja la inflamación y los tejidos se adaptan, consolidándose definitivamente en las semanas siguientes.


El precio orientativo de la vaginoplastia en el Instituto de Benito parte desde 4.500 €, adaptándose siempre a las necesidades específicas de cada paciente. Más que un procedimiento estándar, se trata de una cirugía totalmente personalizada, donde cada detalle influye en el resultado final y en la seguridad del proceso. El coste puede variar en función de factores como el grado de laxitud, la técnica empleada o la complejidad del caso. Pero también incluye aspectos clave que marcan la diferencia: un diagnóstico preciso, un entorno quirúrgico seguro, tecnología avanzada y un seguimiento médico completo.
En este tipo de intervención el resultado va más allá de lo estético. Influye en el bienestar íntimo y en la confianza a largo plazo.
La vaginoplastia está indicada para mujeres que desean recuperar el tono y la firmeza del canal vaginal, mejorando tanto la funcionalidad como el bienestar íntimo, cuando la laxitud vaginal no puede corregirse con ejercicios del suelo pélvico u otros tratamientos no quirúrgicos.
Es un tratamiento orientado a mejorar la anatomía íntima y a recuperar sensaciones y confianza, con un resultado respetuoso con la anatomía de cada mujer.
Es especialmente adecuada si:
Cuando el canal vaginal ha perdido tono y firmeza tras el embarazo y el parto.
Si sientes menor fricción, menos sensibilidad o menor satisfacción durante las relaciones.
Cuando percibes que la zona está más abierta o con menos sujeción muscular.
Si los ejercicios del suelo pélvico u otros tratamientos no han sido suficientes.
Cuando este cambio impacta en tu confianza o en tu vida íntima.
Si deseas una corrección quirúrgica real, estable y con resultados duraderos realizada por especialistas.

La vaginoplastia es una cirugía reglada y con buena tolerancia, pero el calibre no se decide buscando el máximo estrechamiento posible. Un estrechamiento excesivo produce dolor en las relaciones, y corregirlo es más difícil que haberlo evitado.
Por eso la medida se ajusta en quirófano con criterio conservador y se revisa en el postoperatorio, y por eso la primera consulta sirve para descartar que lo que hay sea un prolapso o una incontinencia, que se tratan de otra manera.
| Contraindicación | Motivo |
|---|---|
| Deseo de un parto vaginal próximo | Un parto posterior deshace el resultado. La cirugía se plantea cuando se descarta un embarazo a corto plazo. |
| Prolapso o incontinencia sin estudiar | No se corrigen con esta cirugía y requieren valoración ginecológica previa; el plan puede ser otro. |
| Menores de edad | No se realiza con indicación estética. |
| Embarazo y lactancia | La cirugía se aplaza. |
| Infección activa, local o sistémica | Se pospone hasta su resolución completa. |
| Tabaquismo activo | Compromete la cicatrización. Se pide dejarlo cuatro semanas antes y cuatro después. |
| Trastornos de la coagulación sin estudiar | Requieren valoración previa. Los anticoagulantes no se suspenden por iniciativa propia: la pauta la ajusta quien los prescribe. |
En el Instituto de Benito la vaginoplastia la realiza un equipo especializado en cirugía íntima femenina. Es un área que exige conocimiento quirúrgico y también entender la anatomía, la funcionalidad y la sensibilidad de una zona delicada.
Cada caso se realiza de forma personalizada, priorizando siempre la seguridad, la naturalidad del resultado y el bienestar global de la paciente, tanto a nivel físico como emocional.

«La vaginoplastia es un procedimiento íntimo que busca mejorar la funcionalidad y el bienestar»

«La vaginoplastia requiere precisión quirúrgica y sensibilidad hacia las necesidades físicas y emocionales de la paciente»
En el Instituto de Benito entendemos la vaginoplastia como una decisión íntima que requiere algo más que una técnica quirúrgica precisa. Por eso, nuestro compromiso es acompañarte con un enfoque médico riguroso, pero también cercano y respetuoso, cuidando cada detalle para que te sientas segura, informada y tranquila en todo momento.
Cada intervención se planifica de forma completamente personalizada, utilizando tecnología avanzada y criterios médicos exigentes para lograr resultados naturales, funcionales y acordes a tu anatomía.
Pero, sobre todo, ponemos el foco en cómo vives todo el proceso: desde la primera consulta hasta el seguimiento final, con un trato confidencial, honesto y humano.
El primer paso no es la cirugía: es una valoración con el cirujano o la cirujana que realizaría tu intervención. Estudiará tu caso, resolverá tus dudas y, después de la visita, te dará el precio exacto.
La primera visita tiene un coste de 80 € que se descuenta del importe de la cirugía si decides operarte con nosotros. También puedes llamarnos.
Una mejora clara del tono y la firmeza del canal vaginal, con un impacto positivo tanto en la funcionalidad como en el bienestar íntimo. La recuperación definitiva llega cuando los tejidos han cicatrizado por completo, aproximadamente en 6 a 8 semanas.
Se llama vaginoplastia, y también estrechamiento vaginal o rejuvenecimiento vaginal quirúrgico. Cuando el trabajo se centra en el periné se habla de perineoplastia, y a menudo se combinan las dos.
Conviene una aclaración, porque la palabra "vaginoplastia" se usa para dos cirugías distintas: la que se explica en esta página es la de estrechamiento y refuerzo vaginal, indicada por laxitud tras los partos o con el paso del tiempo, no la cirugía de afirmación de género.
La vaginoplastia parte de 4.500 € en Instituto de Benito, e incluye los honorarios del equipo médico, el quirófano, la anestesia, las curas y las visitas de revisión.
El coste final depende de la técnica indicada, del tiempo de intervención y de si se combina con otra cirugía íntima en el mismo acto. Se confirma tras la valoración.
Las molestias suelen ser leves o moderadas y se controlan bien con la medicación pautada. La mayoría de pacientes pueden retomar una vida tranquila en pocos días.
No. Las técnicas actuales están diseñadas para respetar la sensibilidad vaginal. Puede haber cambios temporales durante la cicatrización, que se normalizan progresivamente.
La vaginoplastia es una cirugía segura cuando la realiza un equipo especializado, pero como toda intervención quirúrgica, tiene riesgos potenciales.
En el Instituto de Benito, la seguridad es prioritaria y todos los procedimientos se realizan bajo estrictos protocolos médicos, reduciendo al mínimo las complicaciones.
Los resultados son duraderos, especialmente si se mantiene un buen tono del suelo pélvico y un estilo de vida saludable.
No. Las incisiones son internas, por lo que no hay cicatrices visibles externamente.
Sí. Puede combinarse con ninfoplastia u otros procedimientos de cirugía íntima femenina, siempre bajo valoración médica personalizada.
Un nuevo parto vaginal puede volver a producir laxitud, aunque la cirugía no impide futuros embarazos.
La recuperación definitiva llega en un plazo aproximado de 6 a 8 semanas.
Sí, en el Instituto de Benito ofrecemos opciones de financiación para que puedas realizar el tratamiento de forma cómoda y adaptada a tu situación. 12 meses sin intereses y financiable hasta 48 meses.
Valoración media: 4,8 / 5