
Dr. Javier de Benito | IdB
Cirujano plástico y director médico. Referente internacional en cirugía facial.
N.º de colegiación 8038
Doctor referente en rinoplastia y miembro de la SECPRE.
El doctor atiende en Barcelona y MadridVer perfil médico
La rinoplastia remodela la forma de la nariz y puede corregir a la vez problemas respiratorios como el tabique desviado. En la mayoría de los casos no taponamos la nariz, así que respiras desde el primer momento tras la intervención.
A partir de: 6.000 €

Duración de la cirugía:
90-180 minutos
Tiempo de recuperación:
7 a 10 días
Protocolo Synapta®:
Incluido en Barcelona
Anestesia:
General
Hospitalización:
Ambulatoria
Vida social:
Entre 7 y 10 días
Recuperación definitiva:
4 a 6 meses
La rinoplastia es un procedimiento quirúrgico diseñado para mejorar la forma, el tamaño y/o las proporciones de la nariz, cuando esta provoca un aspecto desproporcionado, poco armónico o desequilibrado en el perfil facial.
En el Instituto de Benito, utilizamos todas las técnicas según las características anatómicas de cada nariz: a veces cerrada con ultrasónica para el dorso, conservadora abierta o combinaciones. No existe un modelo único; cada caso requiere técnicas personalizadas o combinadas.
«El buen profesional conoce todas las técnicas. Desconfía de quien dice “siempre uso esta técnica para todas las narices”. Cada nariz necesita su enfoque».
Dr. Javier de Benito
La diferencia más importante entre ambos abordajes es que, en la rinoplastia abierta, se realiza una pequeña incisión en la columela (la piel que separa las fosas nasales). Esta marca es visible durante las primeras semanas, se disimula progresivamente y deja de notarse a partir del año.
Esta cicatriz casi nunca precisa retoque. Cuando hace falta, se resuelve con anestesia local.
Tipos de rinoplastia
Todas las incisiones se realizan dentro de la nariz, sin cortes externos. Suele elegirse cuando se trabaja sobre todo el dorso y la punta necesita pocos cambios.

Añade una pequeña incisión en la columela que permite ver toda la estructura nasal y tratar con más precisión las puntas gruesas o grandes. La marca es visible durante las primeras semanas, se disimula progresivamente y deja de notarse a partir del año.

El hueso se trabaja con instrumental ultrasónico, con precisión milimétrica y sin dañar los tejidos blandos.

Conserva la anatomía natural en lugar de desmontarla: se aprovecha el dorso y se desciende toda la estructura, retirando menos hueso y cartílago. Está indicada para un tipo de nariz muy concreto.



La cirugía de nariz consiste en realizar incisiones (internas o en la base nasal) para separar la piel del soporte óseo y cartilaginoso, permitiendo al cirujano esculpir el hueso y el cartílago según los objetivos estéticos o funcionales. Una vez que se modifica la estructura para reducir el dorso, refinar la punta o enderezar el tabique, la piel se readapta a la nueva forma y se coloca una férula protectora externa para estabilizar los tejidos durante la cicatrización inicial.

Consiste en una primera visita donde se analizan las proporciones y balances del rostro para determinar el tipo de cirugía nasal. Se explica al paciente, se escuchan sus deseos y se propone lo que consideramos óptimo y por qué. Esta visita tiene un coste de 80 €. Si no puedes desplazarte, la primera visita también puede hacerse por videollamada con el cirujano que te operaría: cuesta 50 €, que se descuentan si decides operarte.

Antes de la cirugía se indican todas las pautas médicas previas (medicación, hábitos, cuidados) para que el procedimiento se realice en condiciones óptimas y con máxima seguridad.

La intervención se hace bajo anestesia general ligera, permitiendo al paciente volver a casa en 2-3 horas con férula nasal y en la gran mayoría de los casos sin taponamiento nasal.

En Barcelona aplicamos el protocolo Synapta® para que el postoperatorio sea más llevadero.

Las molestias suelen ser leves o moderadas y puede haber morados alrededor de los ojos. Se puede llevar una vida normal evitando charlas intensas, risas fuertes o movimientos de la punta nasal durante 2-3 días. A los 7-10 días se retira la férula y se retoma la vida normal.


La rinoplastia en Instituto de Benito parte desde 6.000 €, variando según se trate de una cirugía primaria o secundaria, la técnica empleada (abierta o cerrada), la necesidad de corregir el tabique o la función respiratoria, el uso de injertos y la duración de la intervención, adaptándose a cada paciente.
Puedes financiar esta intervención a 0 % de intereses. Consulta las opciones en nuestra página de financiación.
*Precios vigentes en 2026. El precio exacto se da después de la visita, con la valoración del cirujano.
La rinoplastia está indicada para personas que desean mejorar la armonía facial y la función nasal de forma natural y duradera, cuando la forma, el tamaño o problemas respiratorios de la nariz no pueden corregirse con tratamientos no quirúrgicos.
Es especialmente adecuada si:
Cuando la nariz es demasiado grande, pequeña o dominante, rompe la armonía facial. La rinoplastia permite equilibrar las proporciones del rostro y lograr un perfil más armónico.
Si existe una joroba, hundimientos o irregularidades en el puente de la nariz, la rinoplastia permite suavizar y regularizar el perfil con un resultado natural.
Una punta poco proyectada, caída o excesivamente ancha puede dar un aspecto envejecido o poco refinado. La cirugía permite definir y reposicionar la punta nasal con precisión.
Cuando la nariz presenta desviaciones o asimetrías visibles, ya sea de origen congénito o tras un traumatismo, la rinoplastia permite recentrar y armonizar la estructura nasal.
Si existen dificultades para respirar por la nariz debido a desviación del tabique u otras alteraciones internas, la rinoplastia funcional puede mejorar tanto la estética como la función respiratoria.
Si buscas un cambio visible pero elegante, que respete tus rasgos y mejore la armonía del rostro con un resultado estable en el tiempo, la rinoplastia es una excelente opción.
Aunque la rinoplastia es una de las intervenciones de cirugía facial más realizadas y cuenta con un perfil de seguridad ampliamente contrastado, existen situaciones en las que está contraindicada o debe posponerse. En Instituto de Benito valoramos estos aspectos siempre durante la evaluación médica preoperatoria, por encima de cualquier consideración estética o comercial. Un buen candidato para una rinoplastia no se define únicamente por su deseo de modificar la apariencia o la función de su nariz, sino por su estado general de salud, su estabilidad emocional y unas expectativas realistas sobre los resultados que puede ofrecer la cirugía.
| Contraindicación | Motivo |
|---|---|
| Personas con expectativas irreales sobre el resultado. | Ninguna rinoplastia puede garantizar la perfección ni resolver problemas personales o de autoestima. |
| Pacientes con trastorno dismórfico corporal o alteraciones psicológicas no controladas. | La cirugía puede no satisfacer sus expectativas y empeorar el malestar emocional. |
| Personas con enfermedades crónicas descompensadas. | Aumenta el riesgo de complicaciones durante y después de la intervención. |
| Pacientes con trastornos de la coagulación no controlados. | Existe un mayor riesgo de sangrado y complicaciones quirúrgicas. |
| Personas con infecciones respiratorias o nasales activas. | La cirugía debe posponerse hasta la resolución completa del proceso infeccioso. |
| Pacientes con una fractura nasal reciente. | Es recomendable esperar a que disminuya la inflamación y se estabilicen los tejidos. |
| Personas fumadoras que no están dispuestas a suspender el tabaco al menos 4 semanas antes y 4 semanas después. | El tabaco dificulta la cicatrización y aumenta el riesgo de complicaciones. |
| Mujeres embarazadas. | La rinoplastia es una cirugía electiva que debe posponerse hasta después del embarazo. |
| Pacientes que no comprenden las limitaciones o riesgos del procedimiento. | El consentimiento informado es obligatorio antes de la intervención. |
| Consumo de cocaína u otras sustancias inhaladas | Dañan la mucosa y el tabique nasal, y aumentan de forma importante el riesgo de perforación septal y de mala cicatrización. Debe suspenderse y valorarse el estado del tabique antes de operar. |
| Menores de 18 años sin el desarrollo facial completado | La nariz sigue creciendo hasta que termina el desarrollo facial. Operar antes compromete el resultado a largo plazo. La edad se valora caso a caso. |
Pide tu primera valoración de rinoplastia

La rinoplastia es una cirugía con un perfil de seguridad contrastado cuando la realizan cirujanos especializados en un entorno quirúrgico acreditado. Como toda intervención, tiene riesgos que conviene conocer antes de decidir.
Si tras la rinoplastia aparece sangrado abundante que no cede, dolor intenso que no mejora con la medicación pautada, fiebre superior a 38 °C, inflamación excesiva o progresiva, secreción purulenta, dificultad respiratoria importante o cualquier síntoma que te genere preocupación, contacta de inmediato con la clínica o acude al servicio de urgencias más cercano. La mayoría de las complicaciones pueden tratarse de forma eficaz cuando se detectan y valoran de manera precoz.
Estas manifestaciones forman parte del proceso normal de recuperación tras una rinoplastia:
Todas estas reacciones suelen mejorar progresivamente con los cuidados postoperatorios y las revisiones programadas.
Existe un segundo grupo de incidencias que, sin considerarse graves, pueden aparecer durante la recuperación:
La mayoría de estas situaciones pueden manejarse mediante seguimiento clínico, tratamientos conservadores o procedimientos menores.
Son complicaciones descritas en la literatura médica con una incidencia baja, pero que todo paciente debe conocer antes de someterse a una rinoplastia:
Aunque estas complicaciones son poco frecuentes, una correcta selección del paciente, una planificación quirúrgica precisa y un seguimiento postoperatorio adecuado contribuyen de forma decisiva a minimizar su aparición.
En el Instituto de Benito contamos con una amplia experiencia en la corrección y mejora de resultados de rinoplastias realizadas previamente en otros centros. Muchos pacientes acuden a nosotros tras una primera intervención realizada en otro centro, buscando una solución segura, una nariz funcional y de aspecto natural, y una cirugía realizada bajo los más altos estándares médicos y quirúrgicos.
Para valorar una segunda rinoplastia hay que esperar entre 8 meses y 1 año desde la primera cirugía, hasta que la inflamación haya desaparecido y se vea la forma definitiva de la nariz.
Muchas correcciones son retoques pequeños, y en algunos casos se resuelven con anestesia local. Cuando ya ha habido tres o cuatro intervenciones, se valora con cautela si conviene volver a operar.

Elegir el equipo de rinoplastia de IdB es confiar en la experiencia, la precisión y el criterio médico. Contamos con un equipo con más de 40 años de trayectoria, capaz de valorar cada caso de forma experta y personalizada.
Porque no se trata solo de cambiar una nariz, sino de mejorar la armonía del rostro respetando la identidad de cada persona.

«Cada nariz necesita su enfoque»

«Es importante que el paciente tenga expectativas realistas: la rinoplastia puede mejorar la armonía facial»

«No solo trabajamos la parte estética; también es clave mantener o mejorar la función respiratoria de la nariz»

«a recuperación requiere paciencia, ya que la inflamación puede tardar semanas o incluso meses en desaparecer…»
Contamos con más de 40 años de experiencia en cirugía plástica y estética, con una destacada especialización en cirugía facial. A lo largo de nuestra trayectoria, hemos realizado más de 7.000 cirugías faciales, consolidando un alto nivel de precisión, seguridad y resultados naturales. Solo de rinoplastia hemos realizado más de 3.000 intervenciones.
Nuestra práctica está respaldada por la pertenencia a reconocidas sociedades científicas internacionales como la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética), ISAPS (International Society of Aesthetic Plastic Surgery), SCCPRE (Sociedad Catalana de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética) y EASAPS (European Association of Societies of Aesthetic Plastic Surgery), lo que garantiza una formación continua y la aplicación de las técnicas más avanzadas.
Ponemos especial énfasis en la armonía facial y la personalización de cada tratamiento, acompañando al paciente durante todo el proceso mediante un seguimiento postoperatorio completo para asegurar una recuperación óptima y resultados satisfactorios.
El primer paso no es la cirugía: es una valoración con el cirujano o la cirujana que realizaría tu intervención. Estudiará tu caso, resolverá tus dudas y, después de la visita, te dará el precio exacto.
La primera visita tiene un coste de 80 € que se descuenta del importe de la cirugía si decides operarte con nosotros. También puedes llamarnos.
Una nariz más armónica, proporcionada y en equilibrio con tu rostro. Desde que se retira la férula, entre los 7 y los 10 días, se puede hacer vida normal de cara a los demás. La recuperación definitiva llega, como orientación, entre el cuarto y el sexto mes: hasta entonces la nariz puede notarse endurecida, algo inflamada o con menos sensibilidad, algo que percibe sobre todo el propio paciente.
Las molestias suelen ser leves o moderadas y se controlan fácilmente con medicación y con nuestros protocolos avanzados de recuperación. La mayoría de pacientes retoman su vida social cuando se retira la férula, entre los 7 y los 10 días.
En principio no se coloca taponamiento nasal, así que se respira por la nariz desde el primer día, aunque puede notarse congestionada por la inflamación. Solo se pone si hay que intervenir los cornetes.
La estructura remodelada es permanente y no vuelve a su forma anterior. Aun así, la nariz sigue envejeciendo como el resto del rostro, y con los años la punta puede descender ligeramente.
En la rinoplastia cerrada las cicatrices son internas. En la abierta queda una pequeña marca en la columela, visible durante las primeras semanas, que se disimula progresivamente y deja de notarse a partir del año. Casi nunca precisa retoque.
Sí. Puede combinarse con mentoplastia, blefaroplastia o tratamientos de rejuvenecimiento facial, siempre bajo valoración médica personalizada.
Es la rinoplastia que, junto con la forma de la nariz, corrige un problema para respirar, por ejemplo un tabique desviado o unos cornetes aumentados de tamaño. Se hace en la misma intervención que la parte estética.
La mayoría de pacientes hacen vida normal cuando se retira la férula, entre los 7 y los 10 días. La recuperación definitiva llega, como orientación, entre el cuarto y el sexto mes, cuando el paciente vuelve a notar la nariz como suya.
La sanidad pública puede cubrir la cirugía cuando hay un problema funcional documentado, como una desviación del tabique que dificulta la respiración, tras la valoración de un otorrinolaringólogo. La rinoplastia por motivos estéticos no está cubierta. En IdB realizamos la rinoplastia, estética o funcional, en régimen privado.
Revisión médica

N.º de colegiación 8038
Cirujano plástico y director médico. Referente internacional en cirugía facial.
Valoración media: 4,8 / 5