El tratamiento del bruxismo con neuromoduladores no tiene un precio cerrado: siempre se determina tras una valoración médica previa, ya que cada caso requiere una pauta distinta.
Al tratarse de un tratamiento médico totalmente personalizado, el coste final se ajusta según factores como:
- La intensidad del apretamiento y el grado de hipertrofia del masetero.
- La dosis de neuromodulador necesaria y los músculos a tratar (masetero, temporal).
- El objetivo: funcional (alivio del dolor), estético (redefinir mandíbula) o combinado.
- La frecuencia de mantenimiento recomendada.
Cada pauta se diseña tras una valoración médica individualizada, con un presupuesto claro, transparente y orientado a aliviar el dolor, proteger los dientes y, cuando procede, afinar el contorno mandibular.