Revisado por Dr. Orestes Fernández, n.º de colegiación 4304469Publicado el 5 Noviembre - 2026
¿En una liposucción se debe eliminar toda la grasa?
No. En una liposucción siempre hay que dejar una capa de grasa bajo la piel. La grasa tiene funciones propias y mantiene la armonía del contorno; si solo queda la piel pegada al músculo, aparecen irregularidades y hundimientos. La liposucción modela la silueta retirando grasa localizada, y no sirve para perder peso.

Es algo que explicamos con claridad en la primera consulta. La liposucción no es un tratamiento para perder peso ni para la obesidad: es una cirugía para modelar el contorno corporal retirando depósitos de grasa localizada y respetando siempre una capa uniforme bajo la piel.
Liposucción con criterio médico

¿Qué dice el cirujano sobre la grasa que hay que dejar?
«Siempre hay que dejar grasa, y eso hay que dejarlo muy claro», explica el Dr. Orestes Fernández, cirujano plástico especialista en contorno corporal del Instituto de Benito. «La grasa, aparte de que tiene sus funciones específicas, ayuda también a mantener esa armonía que queremos en nuestro cuerpo».
Pretender que quede solo la piel pegada al músculo es un error, porque el resultado estético es malo: aparecen irregularidades, hundimientos y una piel que se adhiere a los planos profundos.
¿Por qué hay que dejar grasa debajo de la piel?
Porque esa capa de grasa forma parte de lo que hace que un cuerpo se vea natural. Protege los tejidos, amortigua y permite que la piel se deslice sobre el músculo en lugar de quedarse fijada a él.
Cuando planificamos una liposucción pensamos en lo que vamos a dejar tanto como en lo que vamos a retirar. Trabajamos sobre todo en la grasa más profunda y respetamos la capa superficial, la que está justo debajo de la piel y le da una superficie lisa. Las distintas técnicas las explicamos en tipos de liposucción.
¿Qué pasa si se quita demasiada grasa en una liposucción?
El problema más habitual es estético y, a menudo, difícil de corregir. Si una zona se vacía en exceso, la piel pierde su soporte y aparecen ondulaciones, pequeños hundimientos y pliegues. En algunos casos la piel cicatriza pegada al músculo y la zona tratada queda con un aspecto duro y poco natural.
También se rompe la proporción con el resto del cuerpo. Un abdomen sin ninguna grasa junto a unas caderas o una espalda que no se han tocado se ve desequilibrado. Por eso a veces la paciente nos pide más de lo que conviene quitar, y nuestro trabajo es explicarle con honestidad dónde está el límite.
Hay además un límite de seguridad. Aspirar un volumen muy grande en una sola intervención aumenta el riesgo de alteraciones en el equilibrio de líquidos y de problemas circulatorios. Ese límite lo fijamos para cada paciente en la valoración previa.

¿La liposucción sirve para adelgazar?
No, y conviene tenerlo claro antes de operarse. La liposucción mejora la forma, no el número de la báscula. Los mejores resultados los vemos en pacientes con un peso estable y cercano a su peso ideal, que tienen acúmulos de grasa que no ceden con dieta ni ejercicio.
Si hay un sobrepeso importante, lo que recomendamos primero es perder peso. Así actuamos solo sobre los depósitos que de verdad lo necesitan y el resultado es más armónico. Si lo que te preocupa es la tripa, lo contamos en cómo eliminar la grasa abdominal.
¿Cómo decide el cirujano cuánta grasa dejar?
Lo decidimos en consulta, explorando a la paciente. Valoramos el grosor de la grasa en cada zona, la calidad y elasticidad de la piel, la proporción con el resto del cuerpo y lo que ella espera conseguir.
La papada, los brazos o la cara interna de los muslos tienen una piel más fina y toleran menos una extracción agresiva que el abdomen o los flancos. Por eso no hay una cantidad fija para todas: lo que buscamos en cada caso es retirar lo justo para definir el contorno y dejar una capa suficiente para que el resultado se vea natural con los años.
Si estás pensando en una liposucción, en la valoración te explicamos qué cantidad tiene sentido retirar en tu caso y qué resultado puedes esperar, en nuestros centros de Barcelona y Madrid.
Preguntas frecuentes sobre la grasa en la liposucción
¿Cuántos kilos de grasa te quitan en una liposucción?
Depende de la zona y de cada paciente, y el volumen lo fijamos en la valoración. Como referencia, un litro de grasa pesa unos 0,9 kg, pero un litro aspirado no equivale a un kilo menos en la báscula, porque parte de lo que se extrae es el líquido que infiltramos durante la cirugía. Lo que se nota es el cambio de contorno. Tienes las equivalencias en ¿la grasa de la liposucción regresa?.
¿Cuál es la grasa más difícil de eliminar?
La grasa visceral, la que está dentro del abdomen rodeando los órganos, no se puede tratar con liposucción: solo se reduce con pérdida de peso y hábitos de vida. La liposucción actúa sobre la grasa subcutánea, y dentro de ella las zonas que más se resisten a la dieta suelen ser los flancos, el abdomen bajo, las cartucheras y la cara interna de muslos y rodillas.
¿A dónde se va la grasa después de una liposucción?
Se aspira a través de cánulas finas y se retira del cuerpo. En algunos casos se puede purificar y reinyectar en otra zona, lo que se conoce como lipofilling o injerto de grasa; en el Instituto de Benito lo hacemos en la lipotransferencia de glúteos.
Las células grasas que se eliminan no vuelven a formarse en esa zona. Si después se gana peso, crecen las que quedan, tanto en la zona tratada como en otras; por eso mantener el peso es parte del resultado.
¿Cuánto es lo máximo que te pueden sacar de grasa en una liposucción?
No hay una cifra igual para todas las pacientes. El límite de seguridad por intervención depende de la persona, de su estado de salud y de las zonas que se tratan, y lo fijamos en la valoración previa.
Si hace falta tratar más volumen, lo planificamos en varias fases separadas en el tiempo, con lo que se protege la salud de la paciente y la recuperación es mejor. Superar ese límite en una sola cirugía no compensa: los riesgos aumentan y el resultado estético suele ser peor.